30 abr. 2012

DE GARCAS Y SILENTES



"Pero un tablón de andamio,

cayendo con su obrero
o, tal vez, una azalea,
pisoteada por la torpeza (o la furia)
de un buen hombre,
abre la sospecha de que la
conjetura de un límite se ha derrumbado..."
Aldo Oliva


Varzotti estaba en el Café de siempre cuando Vidal lo sorprendió. No pudo escaparse y tuvo que oirlo, estoicamente, durante una hora. Por eso Varzotti reniega de las deudas y los favores y, buscando independencia, queda pagando.

El mozo trae un cognac que el recién llegado se bebe de un trago para animarse a la frase de inicio:
-Una mierda, mi vida es una mierda... Fijate que me aprobaron el proyecto pero con enmiendas y objeciones… ¿Qué tal?
-Bueh, al menos lo verás andando…
-Sí, a medias, que es lo mismo que nada! Encima el vuelo hace escalas: 15 hs de viaje… ¿podés creer?! ¿podés?...

Varzotti hace el esfuerzo de cantar (mentalmente) un rockito que tape la voz de su interlocutor, pero hay ideas y frases que son como cucarachas y sobreviven a todo. Por eso, ante lo imposible, llama al mozo y le paga (incluso el cognac) para retirarse con cualquier excusa.
Mientras salen, Vidal lo detiene unos segundos en la puerta:
-¿Sabés quién la pasa bien? (dirige una mirada pícara señalando al mozo)
-¿Miguelito?
-Miguelito. Así como lo decís. Este no piensa en nada, labura, llega a la casa, morfa caserito, va a la cancha cuando quiere...
Varzotti sale expelido como una ventosidad y se raja.

Un año más tarde, Miguelito, harto, implota y muere sin estruendo.
Sin más opciones, negándose a cualquier fe que lo empecine, Varzotti cambia de bar porque le duele la ausencia.

Nota: La siguiente tarde que Varzotti se encontró con Vidal, lo miró, lo mandó al carajo y siguió de largo.

18 abr. 2012

EL AMAGUE DE TAQUITO

Para Pablo, quien luciéndose  con tal tipo 
de jugada  ha inspirado este texto.



Esa técnica que el ruso aplicaba con naturalidad caducó, no por su ineficacia sino por el desuso liso y llano, también allá, por el 90.

La había empezado a poner en práctica luego de ver que en  un partido, cierto 8 mantenía el taco suspendido asegurando la pelota y dejando (literal y metafóricamente) a su adversario en off side.

Lo lamentable es que este tipo de jugada perdida, que daba sus frutos dejando a rivales desorientados e inermes, fue abandonada por una fallida compresión del fair play.

Parece que le llaman juego limpio (o justo) al hecho de avisarle al arquero, sin más, que el tiro libre se pateará hacia el ángulo izquierdo para que no haga el ridículo tirándose de pecho, a la derecha.

Esto suele ocurrir en diferentes ámbitos que trascienden lo futbolístico y, mientras se continúa elogiando la audacia de Odiseo para la construcción del ardid, en la actualidad, al talento lo confunden con una simple picardía que se presenta como un demonio o una afrenta.

Una vez, por ejemplo, Norberto Linares supo cómo sacarse de encima a un jefe que lo explotaba buscándose nuevo trabajo y presentando su renuncia. El “patrón”, ofendido, le reprochó que no avisara con tiempo para poder reemplazarlo para una tarea que exigía cierta preparación.

Pero, es insoslayable decirlo: el “burlado” chilla porque esa pirueta no se le ocurrió a él sino a otro que no es él y encima le gana.

De este modo, el amague de taquito (sutil obra, propia del lateral) pide el desagravio y la restitución de su carácter lúdico y, fundamentalmente artístico. Pues, si vamos a jugar siempre mostrando las cartas o vociferando que tenemos el ancho, caeremos en una suerte de determinismo absurdo y puramente azaroso anulando el poco de albedrío que a todo buen jugador le corresponde defender.

Nota: el “patrón” siempre le decía a Linares: "Flaco, dejá de quejarte y no jodas con eso del aumento… pensá que el cementerio está lleno de imprescindibles."

15 abr. 2012

JUGADAS PERDIDAS




      El mundial 90 es el punto de inflexión. A partir de entonces, hay jugadas clásicas que se consideran obsoletas y ya no se realizan. Son jugadas que nadie sabe explicar por qué fueron expulsadas.
  
    Quizás el “aire de época” promovió un nuevo fútbol  por la urgencia de triunfalismos pragmáticos y, sutilmente, ante la ausencia de objeciones, se impuso la caducidad  del  “falso picado” y del “trote lírico”.
  
    De este modo, se apostó a la línea recta para asegurar ganancias y el espectáculo procesual, que empezó a entenderse como pérdida (de tiempo), halló el espanto de una prescripción  que no pocos han notado.

     Es posible que en lo inmediato se escuchen las voces que otrora festejaban el arte de la “gambeta en reversa” y entonces, esas jugadas perdidas, esas jugadas del Deporte en el recuerdo recobrarán su antigua vitalidad y volverá el 11. Desde ese momento, la prevalencia del lateral por izquierda o la salida “arando” volverán para solaz del hincha que no ha podido olvidarlas.

Nota: PROCESUAL –no confundir con procesal- : designa, por oposición,  lo dinámico,  lo que No se  presenta de modo estático (y acaso segregado). Conceptos como creatividad, libertad e innovación son categorías explicativas fundamentales de la filosofía del procesualista.
Esta perspectiva  se contrasta con una filosofía de la sustancia y de la idea de que una realidad permanente y fija está por debajo del mundo cambiante y fluctuante de la experiencia común.

13 abr. 2012

ULISES POP



Practicaba el nomadismo de identidades para eludir los recuerdos infernales de la cárcel. Al mudarse de nombre, no sólo escapaba de la policía sino que la tormenta era de otro anterior al nuevo él, que continuaba su camino tan liviano como desconocido.

Cuando llegó al pueblo, era un turista más, pero al  poco tiempo, este Ulises pop hizo del bar un templo literario al que acudíamos, religiosamente, todas las noches para oir sus aventuras.

Las anécdotas, (de escasa densidad), se enrolaban según su voz en la categoría de novela, y todo parroquiano seguía los capítulos diarios obviando la sordidez de un invierno más que frío.

Para mí eran sólo cuentos. No lo digo de modo despectivo, me refiero a que entendí cada episodio como un bloque cerrado aunque el relator se empecinase en hilvanarlos (por medio de una arbitrariedad que el resto no percibía) con el solo objeto de mantenerlos en vilo y asegurarse las copas mientras los muchachos aguardaban ansiosos el final que el fulano retrasaba a su antojo.

Lo escruté, advirtió que lo había pillado y rogó en un parpadeo eterno mi complicidad.
Todo un mes tuvo a los borrachines en ascuas fascinados con cabos sueltos y digresiones sin valor. Pero el 28 se ofrecía la última función y hasta las mujeres concurrieron al recinto miserable para oir el desenlace.

Mas, la silla central, vacía, conmocionó a los presentes que no tardaron en tejer sus hipótesis. Juan Perro no vino. Hubo quien le atribuyó características fantasmáticas y otro que creyó leer en sus incoherencias el código secreto de las nuevas tablas.
Yo sabía cuáles eran las circunstancias, y le juré callar cuando abordó el micro.

Regresé al bar y le dije al auditorio que nuestro poeta había sido convocado,con urgencia y por la comunidad de su lejano país, para liderar una revuelta. Todos aceptaron el hecho con tal naturalidad que imagino esperaban tales nuevas.
 ¡Sabía! ¡sabía que no era un nadie! / Yo también lo dije en su oportunidad cuando algunos que no quiero nombrar, lo tildaron de chamullero/ ¿Viste? ¡¿viste?!

La noticia de su posterior detención, unas ciudades más al norte, me llegó a través de un viejo conocido: le unificaron las causas y el juez le plantó diez años. Pero nadie, nadie se enteró. Esa y otras noches más, los hombres y mujeres de mi pueblo se clavaron frente a la TV

En esos reportes, nada se habló de una revuelta, pero acá, en La Rosinda americana, “pensamos” que las grandes cadenas internacionales ocultan la información más importante.


10 abr. 2012

El anticanon del gran DT




El dos/cuatro/cuatro o, aun, la variante menos clásica del tres/cuatro/tres, es lo más usual en los equipos de fútbol.
Sin embargo, cuando recibió el programa de Literatura Argentina y revisó los módulos y no vio a Fogwill, ni a Wernicke, ni a Blastein, ni a Oliva… Cuando vio que ninguno de ellos figuraba, analizó los espacios y el tiempo, elaboró una estrategia y metió como pudo los textos que según él no podían faltar en el curso.
Pero, promediando el año, durante una clase, escribió el nombre de once escritores ignotos, olvidados por el canon y las editoriales. Los anotó uno detrás del otro, sin comas, sin guiones, sin clasificarlos, sin números, así nomás…
Luego, cada quien armó su juego.
En el final, un alumno anunció que el tema preparado era un verso de Jorge Tegli entonces, uno de los profesores del tribunal preguntó (casi con espanto por lo que consieraba una "poquedad"):
-¿Un verso de Tegli?
Y el alumno, que ya había aprendido algo de su maestro, le respondió:
-Sí, a mí me gusta poner todo en el ataque. Si meto un gol de entrada, la defensa se arma sola.

9 abr. 2012

MEDIOCAMPISTA




Martín no quiere jugar al fútbol porque su padre tampoco lo hace. Pero eso es ahora. Pero eso es relativo. Quizás deberían contarle que su “viejo” les disputaba el puesto a Teglia y al Pampa Orte en el Rosario Central del 80. Quizás no sabe que es por ello que aún despunta el vicio y sorprende a todos haciéndole caños al destino.
El cuerpo tiene memoria (dicen). Entonces cuando canta, cuando habla, cuando ama… no va directo al arco sino que se queda un rato en el mediocampo porque sabe que además del resultado, al juego hay que saber disfrutarlo.