5 jul. 2015

"De Dostoievski" -o "De por qué putean a Messi"-

No sé. Leí Crimen y castigo cuando era adolescente y no lo recuerdo bien. Pero, la memoria suele guardar, no el texto original, sino la interpretación, el sentido que personal y subjetivamente recrea cada quien.
A mí me resuena  algo que probablemente Dostoievski no enunció jamás. Pero así somos los humanos: no repetimos sino que recreamos.
HAY TRES CLASES DE PERSONAS. LOS GENIOS, LOS QUE IDENTIFICAN A UN GENIO Y LOS MEDIOCRES, PARA LOS QUE TODO ES LO MISMO.
Entonces, el militante de la mismidad, posiblemente  se sienta empatado con Marx, o con Freud; y, en la arrogancia de inventar lo que ya se construyó colectivamente durante siglos, sostiene revoluciones que entiende de su propia autoría.
De este modo, el pobre tipo…el mediocre, el que vive la vida en virtud de los conceptos de fracaso y de éxito…el pobre tipo que no goza ningún proceso y desearía que en verdad exista un diario del lunes para tomar sus decisiones…el pobre tipo, se pierde, no disfruta…se queda en la playa o en las butacas, satisfecho de su función que ni aun resulta contemplativa. Por eso se comporta como juez de la actuación ajena  usando su varita de medir porque la complejidad lo asusta y nada mejor que los números para tranquilizarse.
Es el tipo que en las reuniones te explica la teoría de la relatividad usando un piolín y una birome…El pobre tipo…el que  todavía no comprendió sus limitaciones. Por eso, por eso se pierde…se pierde la posibilidad de identificar la maravilla, de admirarla, de celebrarla…
Quizás no ha pasado del mito al logos. Quizás no incluya el azar. Quizás, tan romántico y pelotudo, se empecina en la Fe de que un padre, un héroe,o un Dios hará justicia para darle lo que otro Dios le debe: un campeonato mundial.