16 nov. 2013

OSTENTACIÓN DE LA PELOTUDEZ



Desde que asumirse como banal (ofertando futilidades y disponibilidad para compartir jactancias incomprensibles) se ha vuelto un valor, extraños seres de la vacuidad han ganado la batalla por el territorio y se los puede ver ocupando los espacios más preciosos de la trama social.
Lamentablemente, no hay casos paradigmáticos que ilustren el fenómeno ya que estos adoptan una infinita cantidad de formas y modalidades que hace infructuosa la tarea, no solo taxativa (que resulta imposible) sino también enunciativa (que requeriría un texto de cuatro tomos).
Ya Varzotti y Firpo trataron de recortar el tema para una conferencia en Brasilia y terminaron desistiendo para luego retirarse a Copacabana a disfrutar de la playa.
Aún así, quedan fragmentos (rescatados por Margarita) del esbozo que ambos elaboraron para dicha ponencia:
Varzotti: “La posmodernidad es una etapa que no puede caracterizarse sino por ser aquella que le sigue en continuidad a otra que sí podía explicarse a sí misma a través de una serie de promesas que no se cumplieron pero que sirvieron para mantener varias décadas la sensación de un porvenir resarcitorio. De este modo, la actualidad pop es tan ecléctica que no admite encasillamientos ni definiciones. Es el momento de la mismidad y la cualquieridad. Todo vale, incluso la irrupción de una nueva y festejada cultura de pelotudismos que los pensadores contemporáneos se empeñan en justificar.
Acá, mi colega, escribió a cuatro manos un libro sobre la refutación de la esencialidad y aún no puede publicarlo porque su compañero de  escritura no se decide aún si conviene que la tapa sea a color o en blanco y negro, retrasando así la difusión de una obra que los editores consideran fundamental para las postreras generaciones.
Yo, por mi parte, sugerí que la hicieran con tonos azules pero luego me retracté por tratarse este de un color  muy primario y por ende, muy esencialista (lo que finalmente terminaría por contradecir el contenido del texto). Incluso Firpo, reticente a la cuestión cromática, tiró el violeta como una opción posible pero la esposa del segundo autor hizo sus objeciones en virtud de reclamar como propia una tonalidad que va muy bien con sus revistas holísticas. Mas, si lo pensamos bien, una trabajo de semejante envergadura solo acepta el rojo mayestático…”
Firpo: “No coincido con mi amigo, el rojo tiene una múltiple carga semántica que desorienta al potencial comprador. Lo predispone, lo determina y finalmente se queda  en la última página con la sensación de haber sido decepcionado, interrumpido… Nótese que por algo Farías presentó un ejemplar dorado con letras negras…”
Varzotti: “Seamos honestos. Ese oropel de libro resultó ser un blef…”
Firpo: “Pero tuvo repercusión…”
Varzotti: “¿Qué? ¿Ahora bancamos al best seller?
Firpo: ¿Vos decís que el beige va a funcionar?
Varzotti: “O el ocre…”
Firpo: “¿A cuántos kilómetros está Río?
Varzotti: “A muchos…”
Firpo:Y bueh… ¿Qué más da? Vamos igual”
Varzotti: “¿Por qué seguís tipeando? ¿Vos estás escribiendo desde que empecé con la anécdota de tu libro compartido?”
Firpo: “Sí… ¿Por?
Varzotti: Entonces dejá… vamos a Copacabana… Listo.




9 nov. 2013

PULIDA o Historia de la mujer que se enamoraba de fanáticos de su profesión



Supongo que Clelia era una persona común, normal, como tantas otras que habitan la Tierra. Un poco permeable, sí, pero consolidada en sus trazos más notorios. Por eso, hasta sus veinte años se la veía con esperanzas en un futuro clásico de mujer casada que tocaría el piano en alguna orquesta.
Sin embargo, la serie inaugurada por Carlitos cambió un poco el horizonte y hoy no le pega ni a una nota.
Él era licenciado en Letras y la corregía bastante en el uso de verbos. "Usás mal el condicional. Vos dijiste SI ME GANARÍA LA QUINIELA ME COMPRARÍA EL AUTO pero no es así, se dice SI ME GANASE (O GANARA) LA QUINIELA ME COMPRARÍA EL AUTO,  ¿entendés? Y el problema es que Clelia no entendía y usaba mucho la frase "¿Querés que vamos?" y le agregaba enes a los imperativos. El profe trataba de ayudarla para que hable bien y le dedicaba gran parte del sábado a ensayar desinencias. Entonces Clelia se sintió abrumada porque Carlitos siempre le ponía un cinco y le daba tarea; dio por concluída la relación y luego aceptó un café con Fabio, el profesor de Educación Física que rápidamente se convirtió en su personal trainer. "Así, así, vamos, más rápido... hasta doscientos" repetía el novio los domingos en el parque. "Bueno, basta, ahora tomate unos matecitos, mirá qué linda tarde, pero ojo, hacé los abdominales mañana, antes de ir al laburo".
Por esa época, Clelia había logrado un cuerpo fantástico y se la notaba muy a gusto pero el novio insistía con que le faltaba ganar velocidad y que eso se obtenía con más entrenamiento y bueno, si tenía que dejar de hacer horas extras que las dejara.
Finalmente, dos años lindísimos de relación terminaron el día en que Fabio le prescribió una dieta sin harinas y ella salió corriendo.
Mas, por el 90, conoció al arquitecto Silva y se enamoró porque él la quería así, como era ella, y encima la ayudaba con las refacciones de la casa en ruinas que le había dejado su padre. "¿Falta mucho para terminar?" preguntaba Clelia. "Sí, esta mancha de humedad no me gusta nada... creo que hay que romper y ver el tema de las cañerías...". La casa parecía estar en muy mejoradas condiciones pero a Silva no le alcanzaba con eso y le sugirió demolerla. "Mirá este plano que te hice..."
La vivienda no se tocó más y el noviazgo se interrumpió abruptamente aunque, de lejos, la vida de Clelia parecía adquirir cierta prolijidad. La notábamos bien hablada, bonita y muy feliz con su nuevo líving. Evidentemente, cada vínculo de amor le dejaba algo, y algo bueno, algo como un pulido que quitaba lo que sobraba o estorbaba.
Después del arquitecto y un duelo conflictivo de dos años, a Clelia le presentaron un flaco muy copado. "¿Te gusta el doctorcito, Cleli?" "Sí, me encanta!" .
Podría decirse que con Dante las cosas iban de maravillas y hasta planificaron una boda para fines de julio. "Che, ¿qué te parece si te operás esos lunares  antes del casamiento? Y tomá, hacete estos análisis que son completísimos y te van a servir para no tener complicaciones en la luna de miel." 
Clelia, hablaba como un libro antiguo y usaba gran parte del día para hacer ejercicios físicos o cambiar el piso de la casa, pero era obediente, dócil y se hizo un tiempito para ir al laboratorio en ayunas y con la primera orina de la mañana.
"Mi amor, no te quiero asustar pero la glucemia te salió muy alta, vas a tener que aflojar con el azúcar". Así que mi compañera, durante los recreos, empezó a ofrecer mates con edulcorente y, ante el rechazo de todos, optó por quedarse solita en la sala de música con el termo ligth y su teclado.
Yo no fuí a la iglesia pero sí a la fiesta. Ella estaba hermosa y Dante parecía un caballero español. Quizás por eso me sorprendió que hayan vuelto antes de Bariloche. "Y, esta señorita no hace caso y como le falta vitamina C pescó una gripe y me hizo una fiebre de 40. Ya le dije que si quiere ser mamá va a tener que seguir mis consejos y tomar el ácido fólico". 

"¿Qué hacés acá? ¡¿No me digas que estás embarazada?!" le pregunté cuando la encontré en la sala de ecografías. "Nada raro, es Dante que me mandó a hacerme un estudio de partes blandas porque dice que el dolorcito que tengo en el codo es por el piano... No toco más." Después de eso, y de suspender unos conciertos, Clelia  se deprimió y tomó la decisión de separarse porque no quería estar con nadie, con nadie...
Pero el amor no se resigna y en el momento más indicado llegó Juanjo, un psicólogo que formaba parte del gabinete escolar.
"Sí, estamos re-bien... él sabe conducirme y hasta dejé la medicación, así que en cualquier momento, cuando salga el divorcio..." "¿Te volvés a casar?!" "Sí, Juanjo es un hombre muy peculiar y hace vértice conmigo. A ambos nos gusta la pintura, viajar..."
La familia de Clelia estaba feliz con el nuevo integrante del espectro político, sobre todo porque veían que en ella se había disipado la idea del suicidio y esa negativa constante a hacer cosas lindas como ir de cámping. Eso sí, Juanjo era perfeccionista y no se conformaba con los pequeños pasos que estaba dando su prometida. "Mirá, yo creo que tenés que revisar la relación con tu padre. Eso de remodelar la casa que te dejó de una manera rotunda y constante dice algo. Porque el Edipo, en la mujer, no se resuelve de un día para el otro como en los hombres... es un trabajo de años y esa identificación exagerada que tenés con tu hermano es casi tan preocupante como tu personalidad hipocondríaca... Además, te pasás el día haciendo gimnasia... te resistís a comer pan ¡pan! ¡como si el pan fuese un monstruo!... No, no hay que meter la basura debajo de  la alfombra... hay que hacer que el Deseo salga a luz, hay que nombrarlo porque esa forma de hablar tan barroca es un significante importante... ¿Entendés?"
Y Clelia no entendió nada, y le pidió que se vaya, y llamó a su prima y le suplicó que la ayude y entonces la internaron  en una clínica de salud mental donde, según las enfermeras, Clelia parecía muda y sólo abría la boca para comer verduras sin aceite, para señalar un mosaico roto, para decir que le dolía todo y para repetir la misma pregunta de siempre: "¿Yoquiénsoy?"





8 nov. 2013

Economía doméstica




       ▬Lo que pasó es que él quería ir a Cuba y yo que pará un poco… ¿Cuántos sueldos son un viaje a Cuba? Que cómo que no importa,  que lo tarjeteamos, que cómo que un año pagando 7 días si con la misma guita nos tiramos un mes en alguno de nuestros paisajes de “¡La puta que vale la pena estar vivo!”

Yo, que pucherié con mi sueldito de maestra en los 90 y administré panes y cebollas con la flexibilización laboral, que me crié en los avatares de padre cuentapropista arrasado por el Plan Austral… que conocí el mar de grande porque fuimos a lo gitano y sobrevivimos gracias a un pavo que se escapó de vaya a saber qué corral para parar nuestra olla, porque sólo quedaba guita para la nafta. Y vos, que si no fuera por tus tíos acomodados…  No, no me puedo dar ese lujo. Agradecé que ahora podemos tomarnos unos días… ¿Vos sabés lo que cuesta viajar en avión? ¿No te da miedo por la nena?

Y además,  ¿por qué Cuba? no te hagás el bolche que la Revolución Cubana ya no es lo que era…

Pero él insistió, y me fui dando cuenta de qué lejos se estaban yendo nuestras afinidades ahora que tenía un sueldo un poquito más arriba del promedio y cómo cubrir la canasta familiar  le hacía avizorar la posibilidad de cagar más arriba que el culo. Y mirá que a mí me gusta viajar ¿eh? Pero tampoco es la pavada… A mí el consumo boludo no me va.

Ya habíamos discutido feo por el tema del auto. Pero me la ganó por la nena y  lo difícil que se iba poniendo el barrio, que los taxis no entran a cualquier hora, que el colectivo no pasa nunca y que la moto era peligrosa para ir con una criatura.

Pero con el viaje no aflojé, pucherear otra vez por un viaje al Caribe, entrar en la boludez de las tarjetas de crédito, a mí dejame vivir con lo nuestro, que ahora podemos comer un asadito cuando tenemos ganas, podemos comprar la ropa que nos hace falta, podemos salir y nos  alcanza para cena y cine, con lo que nos gusta el cine.

Y parece mentira, pero todo el desgaste que se podía haber generado en tantos años de conocernos se reveló entre acusaciones de banalidad por un lado y de frustración por el otro.

         
    ▬Ché… ▬la interrumpió▬ yo nada más te pregunté por qué se habían separado.



Varzotti, en una mesa cercana escuchó el diálogo y sonrió para sus adentros, acariciando su olvidada Teoría económica del amor


11 oct. 2013

De putas y consultantes


"...y yo invento palabras con que cantar,

nuevas formas de amar,
vuelvo a ser,
soy otra vez,
por fin otra vez,
soy."
Gioconda Belli


No se sabe por qué en el barrio se produjo una epidemia de divorcios. Algunos sostenían la hipótesis del contagio, la de una maldición,la del efecto dominó y porsupuesto, la del plagio liso y llano. "viste cómo son los hombres, siempre se copian...se compran el mismo auto , el mismo celular, el mismo perfume...se copian para no pensar por sí mismos, hacen la fácil...siguen al macho alfa y lo imitan"/ "Es posible, porque todo empezó cuando Román dejó a la mujer y viste que Román era como el que generaba tendencia...."/ "Eso"/ "bueh, nosotras también nos copiamos..."/ "No, fijate que ahí te equivocás...nosotras competimos, que es otra cosa...porque en la competencia hay que ganar, hay superar a la otra...." / "Mirá, Eugenia, no estoy de acuerdo,a mi me importa un pito lo que hacen vos o Helena...."/ "Puede ser..."/ "Vos fijate, Miriam no tiene guita para despilfarrar pero siempre anda bien vestida, ¿qué hicimos nosotras? le preguntamos dónde compraba la ropa. Nos dijo que en "Sol Mujer" y allá fuimos todas para ahorrarnos el trabajo de buscar precio y calidad...Lo mismo que los tipos, nos copiamos..." /"Tenés razón..."
    Por esto, y con motivo de una reunión de Mary Kay, las separadas consideraron pertinente consultar con una verdadera experta, con Lucía, la puta del barrio a la que  nadie hablaba.
"Yo no me animo, no voy a rebajarme con esa loquita"/"Yo tampoco...¿sabés cómo va a disfrutar si le pedimos ayuda a esa yegua?"/ "Yo sí me animo" dijo Laura, "Yo voy y le pregunto cómo se retiene un marido" / "Pero ella no tiene marido!" /"No, pero todas sabemos que un buen desempeño en la cama hace maravillas contra la rutina"/ "Bueh, dale, andá".
    Laura titubeó bastante pero fue.
"Mire...Ud vio que acá se sabe todo y que nadie ignora que ud no trabaja en un sanatorio..¿me entiende?" / "Sí, soy meretriz ¿y qué hay con eso?" / "Meretriz, claro...no me salía la palabra...El tema es que Ud también sabrá que desde enero a esta parte hubo ya cinco fracasos matrimoniales..."/ "Ajá..."/ "Y bueno, nosotras creemos que el problema está en el sexo y queríamos saber si Ud nos puede asesorar, darnos unos tips ¿comprende?" /" Sí, el tema es que a mí también me han dejado...no creo tener ninguna fórmula secreta..."/ "No, no...no hablamos de fórmulas sino de datos...Ud conoce más los gustos de los hombres, quizás Ud sabe cómo , digamos, satisfacerlos..."/"Es que yo no soy muy activa cuando trabajo...Yo soy activa sólo con Juan, mi novio"/ " Y bueno, ¡eso! contame qué hacés con Juan!/ "Nada raro, lo que hago no explica ni garantiza nada (ya le dije que a mí también me abandonaron muchas veces...) Con Juan hago el amor".

19 sept. 2013

COMPAÑÍAS


   Desde hace unos meses, el B está ocupado por mi vecina que aún no tiene heladera y por eso me pide que le guarde las golosinas para sus nietos.
  La primera vez que la vi, un domingo al mediodía, ella había tocado el timbre para presentarse y yo la atendí en bata. "Ah, sos más joven... claro... a esta hora dormís...". Presumo que esperaba encontrarse con una mujer de su edad o con otro Daniel.
   Sin embargo, pronto, y en virtud del problema del gas que no se solucionaba, nos hicimos amigas  hasta que un sábado me escuchó en el hall y salió:
-Te veo linda. ¿Estás enamorada? Porque yo quería contarte algo de cuando vino Lola y me dijo que Daniel, un señor que vivía en el mismo piso que yo, en el edificio anterior, se enojó porque me mudé y no me despedí. Pasa que yo justo estaba enferma y dolida porque tenía que irme y no es que me olvidé sino que traté de no sufrir. Entonces, ahí aproveché para llamarlo y pedirle disculpas porque mientras fuimos vecinos  tomábamos el té o mirábamos una película... los dos viudos... y así... no pasaba nada pero yo le tenía mucho aprecio, de esos doctores de antes, de los buenos, era así... Y cuando lo llamé me comentó algo, me dijo que estaba saliendo con una señora y le dije ay, que dios lo bendiga mucho y que sea feliz... Ud se lo merece... Y corté, y me fui al baño a llorar. Por suerte vos estabas fumando y sentí el olor a cigarrillo y no me sentí tan sola.

15 sept. 2013

Mímesis

*Decir que sos encantadora es poco. Genial te queda mejor. Por eso, porque te quiero mucho, quiero ayudarte, mi amor. Espontaneidad te sobra, lo que te Falta es frescura. ¿Viste Cinthia Fernández? Bueno, así. Esa frescura que hará lo propio con tu inmensa inteligencia que admiro aunque, hay que subrayarlo, te quita emocionalidad y te envuelve en una turbia actitud exageradamente analítica que echa por tierra tus conocimientos para ubicarlos en lugares subsidiarios, fútiles y hasta perjudiciales. Fijate en Moria Casán: brillante y apasionada, ángel y demonio, o nada. ¿Entendés a qué voy?
Mirate. Seguro que pensás que sos fea ¡y no!  Sos linda, pero no explotás tu belleza. El pelo cobrizo te queda bien, no te queda mal... pero imaginate lo natural que te verías con el castaño que te dieron tus padres... Ni qué hablar si te hacés unas ondas para no tenerlo tan llovido, porque eso te apaga, te quita vida. Mirá Andrea Frigerio....
Después te veo deprimida porque decís que estás gorda... ¡Nada que ver!  Eso no es gordura, es algo normal a tu edad pero ¡tiene solución!  Buscá en google las zapatillas de Jésica Cirio, buscalas... En un par de meses te bajás por lo menos cinco kilitos y chau picho. No te olvides que vos tenés un rostro exótico, no es la estética clásica que le gusta a todos los hombres, mas, es eso lo que te da personalidad... Para Barbra Streissand no fue un  obstáculo, incluso anduvo con los mejores tipos del mundo. Ya sé, ya sé... vos no cantás bien y no te pido que tomes clases con Sinagra porque te Falta oído pero un toquecito, algo chiquito...no respingaaaaaaaada. ¿Ta?
No, no me digas nada. Siempre hablás mucho y eso es lo que te caga. ¿Tenés idea del valor del silencio?  El laconismo es la virtud de los grandes, no sé por qué te empecinas en hacer pasar todo por la palabra cuando existe ¡el sexo...!
Bueno, ahí te di un panorama global, no exhaustivo, general... algo como para empezar a pensar en esto de tu autoestima y para que veas que no te Falta nada, son cosas como para mejorar, nada más.¿Nos encontramos en cinco meses y vemos cómo funcionaron mis sugerencias?

* Hace varias horas que estamos acá y no termino de creerlo. Wow. Sos otra. Estás ma-ra-vi-llo-sa... Así, así te quiero, dúctil, capaz de adaptarte, audaz ante los desafíos, permeable a los consejos de quienes te queremos bien... Me encanta. ¿y sabés una cosa? ahora sí, estás igual a Patricia, mi primera novia. ¿Viste que podías?

31 ago. 2013

DEFENSA



"También yo he sentido la inclinación a obligarme, casi de una manera demoníaca, a ser más fuerte de lo que en realidad soy"

 SOREN KIERKEGAARD

La escuela media está ubicada en el centro de la llamada zona roja de la ciudad. Allí no entran los taxis, ni los remises, ni las ambulancias. La gente del barrio desconoce la habitualidad de llamar un delivery, sabe que en un curriculum siempre hay que poner la dirección de un pariente que viva en otro barrio y acepta que no se puede pasar de la avenida. 
Cierta vez, un profesor les pidió que completaran una encuesta en la que había que marcar las opciones SIEMPRE, MUCHAS VECES, POCAS VECES Y NUNCA. 
Una de las preguntas era: "¿Te sentís discriminado?" Todos respondieron: "NUNCA".
El profe interpretó que a pesar de lo evidente, los chicos no tenían conciencia de exclusión y se quedó contento.
Yo, que sé poco de ciencias, entendí otra cosa... entendí que los pibes ya tenían bastante con lo diario como para que encima tuvieran que asumirse como discriminados. Entendí que los pibes estaban tratando de hacer de cuenta que la cosa no les importaba... que no sufrían. Entendí que los pibes estaban confirmando algo de dignidad.

21 feb. 2013

EL GRAN PASO


      Que Firpo, el compuestímo profesor, haya decido contraer matrimonio es una noticia que conmovió a varios excepto a Varzotti.

-Me lo imaginaba…
-¿Qué opinás?
-Si te gusta…
-Viejo, no es que me gusta, la quiero…¿Vos sabés lo que me cuesta a mí querer a alguien?
-Hace más de treinta años que te conozco. Lo sé.
-Por iglesia…

   Varzotti se atraganta con el apenas cortado, se limpia con la hoja de un examen recién tomado, se repone y repregunta:

-¿Católica?
-Sí, la San José
- ¿Para qué?
-Porque ella siempre soñó con la ceremonia, y el cura, y los padrinos…A mí me da igual y si a Laura la hace feliz…
-Ta, ta…
-Sos el padrino.

   Varzotti no se atraganta sino que escupe el último sorbo como si alguien le hubiera golpeado la espalda. Firpo se pasa una servilleta por la cara y le alcanza a su amigo el vaso de soda.

-Lo puedo pensar?-pregunta Varzotti con la voz agudizada por la sorpresa.
- Si lo pensás no me caso más, viejo!
-Entonces dale.¿Me pongo el azul con la corbata verdecita?
-No!, el azul sí, pero con la de rayitas que te regalé cuando titularizaste.
-¿Esa?
-Esa.
-Pero a vos te gusta?
-Si te la regalé es porque me gusta!
-No, me refiero a Laura…
-Es buena mina, macanuda…
-Entonces buscate otro que te haga de pingüino…
-No seas hijo de puta…¡Me gusta, pedazo de boludo! Me gusta!
-Hasta ahí quería llegar. Con, esa puteadita ya diste el gran paso. Ahora seguí. Pagá y prestame los zapatos negros.

8 feb. 2013

Muy Natural


    
         Entre sus muchos títulos, Varzotti (acaso el último de los integracionistas)  posee uno de Profesor en Cs. Naturales.
En virtud de ello, se reproduce a continuación una interesante postura respecto de ciertas relaciones (que hizo conocer en el marco desregulado y libre de un asado con amigos):
“Uds. saben que me gustan las buenas síntesis… El reduccionismo de una mirada parcial y acotada no responde jamás a una pregunta y nadie puede esgrimir verdades absolutas… Por eso, mis queridos Lily y Mario, todo análisis sobre el amor termina siendo pobre… No por nada es tema histórico de juglares o poetas… Es un asunto con aristas infinitas, abierto, inacabado. Fíjense nomás que si abordamos la cuestión a la luz de la teoría del cerebro triuno1, se nos van a la mierda las especulaciones, las florcitas, los corazones y toda boludería que se te venga a la  mente. Porque todos nosotros, todos, le asignamos un lugar exiguo, subsidiario y accesorio a la biología… sin embargo, las ciencias naturales nos sacan de apuro y a veces son ellas las que nos cantan las cuarenta cuando nos empecinamos en laberintos de significantes… Vos Lily, te hacés cruces cuando escuchás las palabras “macho” y “hembra”  pero te digo una cosa, si te olvidás de lo biológico, estás dejando afuera algunos datos útiles para hablar de tu tema favorito, el amor. 


Nota I:  La teoría de cerebro triuno del Dr. Mclean, se basa en dividir el cerebro en 3 partes. Una primera estructura llamada REPTÍLICA, que es la que nos lleva a realizar actividades cotidianas para nuestra subsistencia: Comer, dormir, hacer el amor... Una segunda estructura llamada LÍMBICA o emocional que es la responsable de que nos emocionemos, nos enamoremos u odiemos. Y una tercera estructura denominada NEOCORTEZA, es la que nos permite pensar y soñar despiertos, así como crear cosas nuevas. 

Nota II: Luego de esa charla, aquella misma noche, Lily y Mario hicieron el amor hermosamente olvidando toda teoría y arrojándose simple y sencillamente al Deseo.

7 feb. 2013

Recambios




Hay que tener paciencia para escuchar a Roberto. Quizás, los más de treinta años de amistad funcionen como antígeno, pero juro que algunas veces, cuando ni la audición flotante lo permite, quiero mandarlo al carajo.
Él mismo sabe que sus contradicciones son evidentes y marcadas, pero juega a que las dicotomías no son tales y se empeña en ensayar una personalidad lineal, metódica y conservada.
Suele cambiar de opinión en minutos, pero con ardides simula que ambos pensamientos son complementarios. Por eso, este hombre palimpsesto, muestra horrores y maravillas cuando se lo rasca un poco.
Una vez, se refutó a sí mismo cuatro veces consecutivas (en el lapso de una hora) con  dispares argumentos que dejaron a sus interlocutores en pelotas.
Sin ir más lejos, abandonó el tenis por tratarse de un deporte solitario por lo que ahora se lo ve a diario, en el club, jugando al frontón sin nada más que él, su paleta, la  pelota y una  pared.
Pero, a ver… en este instante lo tengo frente a mí. Parece convencido. No se retracta de soslayo como hace siempre. Confirma. Sostiene. Parece un tipo libre. Parece enamorado.


30 ene. 2013

LOS PILARES DE ELENA

Hace poco sumamos a un invitado que, al igual que el personaje de su relato, prometía nuevas entregas. Y parece que ambos cumplieron


 I.
Elena Setecasse se está quedando sin su luz. La está perdiendo por los poros de su blanca piel y en los suspiros que le brotan de adentro, contínuamente y sin motivo justificable. Elena sin su luz ya no es un pámpano tierno de viñedo nuevo. Tampoco una dulce corola ofrecida a lo vivo.
Elena se ha vuelto un cerebro brillante, una enorme, potente y certera máquina de trabajo.
Hoy no sería capaz de repetir esa intensa cabalgata para inundarse en sudores hasta mojarse las bragas. Hoy Elena es suspiros y nostalgias.

II.
Elena Setecasse oye su nombre en voz desconocida. Solo su nombre, pero como jamás lo ha oído.
Elena Setecasse busca al osado entre sorprendida e irritada. La figura que se aleja no es sin duda un dios pagano y por su traza, muy dudosa ha de ser su sapiencia. Sin embargo, su nombre en esa voz...
Elena Setecasse siente un estertor de muerte y al instante en sus altares estallan inflamados todos sus pebeteros.
Solo hizo falta su nombre en una voz desconocida. Solo su nombre como jamás lo había oído.

III.
Elena Setecasse ha recuperado su luz. Es un pámpano tierno de viña nueva, una corola abierta a la vida. Es nuevamente.
Gloriosamente Es.
Elena Setecasse hoy mantiene sus altares pulidos, plenos sus pebeteros, viva su luz.
Solo fue preciso su nombre en esa voz desconocida.
Solo fue preciso su nombre como jamás lo había oído.
Tiene su luz y la figura de esa voz se le pierde en el gentío de una riada humana.
Tiene su luz de nuevo, es una oferta incalculable a la vida.


F.B

27 ene. 2013

Del mito al logos


   Conocí a Blanca Marini en una fábrica donde ella se desempañaba como jefa de planta. Por entonces ya tenía unos cincuenta años y se la nombraba por su soltería.
   A ella, poco parecía importarle que aquellas muchachas conformistas la mirasen con pena por su falta de hombre. Pues, para Blanca, la paciencia y el rigor selectivo se le imponían como virtudes fundamentales y esperaba desde la adolescencia al caballero adecuado y pertinente para dar el sí.
   La china Basualdo  se burlaba y decía que a la autoritaria no se le acercaba nadie y que tenía noticias de un Juárez de la sucursal que la llevó al cine y huyó desesperado buscando cualquier aire de la calle.
   Pero una noche, mientras dormía, Zeus visitó a la jefa  que, desprevenida, se entregó sin más a su colega que la amó perfectamente como sólo un dios lo hace.
   Luego despertó inquieta y perturbada. Recordaba una lengua suave y una mano en el lugar exacto.
   Días más tarde, en un café, aceptó la invitación de un pelado mal entrazado que le resultó humano, no demasiado sino  bien humano...