8 dic. 2012

El invitado

Tiene todos los vicios y conductas obsesivas de quienes escriben compulsivamente, sublimando vaya a saber qué trauma inicial. Lo conozco, me conoce desde hace veinte años, se duele por el desamor  transitado, lo acompaño en sus pérdidas. Me pide que no dejemos en el abandono este blog y a partir de dos frases mías me regala este relato  breve -con lo que le cuesta lo breve- para decirme una vez más que está allí, pa' lo que guste mandar.
 DianaFRos



       Elena Setecasse montó su animal antes de que el amanecer fuese gestado, no cerró la tranquera y reclamó un andar de ritmo ligero. Llevaba una luz adentro y andaba enceguecida
    Creció el día con el sol tan quemante como la luz que llevaba adentro. Eso no la detuvo y a la mitad de la jornada sudaba copiosamente. Revueltas, húmedas, sus mechas se le pegaron en la cara, hilos líquidos chorreaban entre sus pechos y seguían cuesta abajo.
    Mas, Elena Setecasse alcanzó la meta diez minutos antes de que el micro partiera. Desmontó, ni ató al animal y encaró a la otra bestia, esa de la luz que llevaba adentro.   Él no compró. Diez minutos es poca oferta y una mujer bañada en sudores no alienta tifones. 
    Elena Setecasse regresa al paso. Lleva su luz adentro y la guarda. Sabe, siente... Se le hacen otros mil intentos, múltiples armas lleva,  y la galopeada ha de ser culpa de la luz que lleva adentro.
    Comprarás... cuando yo logre acertarte la jugada, y sudarás mucho más que yo, por todo el tiempo que nos esté quedando.
    Yo, Elena Setecasse, te lo estoy firmando.

                                                                                                   Franco Braidotti

11 sept. 2012

Yo me llamo...



"Nombrar es el primer acto político, el que reconoce y alude 
a una filiación [...] como un gesto de reconocimiento
 particularmente interpretado. Es decir, donde el otro es más 
que el otro y se significa como alteridad."

Educar: "un sinónimo del trabajo que los hombres justos llevan

a cabo contra todo aquello que haga de los contextos de origen 
un destino inexorable"

Graciela Frigerio (2010)
 "En la cinta de Moebius" en  Educar: ese acto político, Paraná, Ed. Fundación La Hendija
*



Desde que empezó primer grado, tiene muchas preguntas para hacerle al sistema escolar. No sabe formularlas todavía pero intuye, por ejemplo, que hay algo mal en esa repetición diaria de la fecha, su nombre, el de la maestra y el estado del tiempo como fórmula que no tiene nada de mágica para empezar la clase. Y experimenta cierta inquietud cuando la maestra le mira el cuaderno y las cosas no están como ella quiere. No es que sea mala, pero al lado de la seño de presco...  Y la tarde le resulta muy larga para estarse sentado todo el tiempo, y los recreos muy cortos para sacarse las ganas de correr por el patio. 
Lo bueno de que termine el recreo es que viene la fiesta de los pajaritos. Él mira por la ventana del salón cómo bajan a comer los restos de merienda que algún chico dejó caer y  primero dos o tres, luego diez, se van animando hasta que el patio termina regado de gorriones inquietos, picoteando las lajas.
Siempre hace lo mismo, menos cuando viene la de Tecnología. Cuando está ella, se aguanta de mirar por la ventana porque quiere estar atento cuando le hable,  o les cuente cosas de cuando era chica, o les muestre cómo hacer para que los  trabajos no se hundan en un mar de plasticola.


Viene pensando hace rato qué es lo que le gusta de la seño Marisa, pero no puede encontrar una explicación clara. Es buena, es divertida,  habla despacio, le tiene paciencia... pero no es eso, o no es eso solo.

Hasta que una tarde,  los pajaritos eran tantos que no pudo dejar de mirar y, justo cuando levantaban vuelo todos a la vez, la seño Marisa trató de volverlo a la clase diciéndole: "A ver, mi pajarito del monte ¿qué pasa por allá afuera?" 

Y ahí se dio cuenta. 
La miró y tomó aire para hablar, porque necesitaba compartir el descubrimiento.
Era tan lindo...  y triste a la vez... Y le dijo a la seño, Su Seño, cuánto le gusta que le dijese "Pajarito del monte" porque el papá, siempre, le decía Pelotudo.






24 jul. 2012

Autorreconocimiento





Para que los hombres no tengan vergüenza
de la belleza de las flores,
para que las cosas sean ellas mismas: formas sensibles
o profundas de la unidad o espejos de nuestro esfuerzo
por penetrar el mundo,
con el semblante emocionado y pasajero de nuestros sueños, 
o la armonía de nuestra paz en la soledad de nuestro pensamiento,
para que podamos mirar y tocar sin pudor
las flores, sí, todas las flores
y seamos iguales a nosotros mismos en la hermandad delicada,
para que las cosas no sean mercancías,
y se abra como una flor toda la nobleza del hombre:
iremos todos hasta nuestro extremo límite,
nos perderemos en la hora del don con la sonrisa
anónima y segura de una simiente en la noche de la tierra.
JUAN L. ORTIZ




   Hay personas cuyos nombres o apellidos hacen honor a la actividad que realizan. Ejemplos como Aldo Mothor (mecánico), Dante Sacco (odontólogo) y Samanta Peloso (depiladora) dan cuenta de la plausibilidad de tal afirmación.
   No obstante, hay psiquiatras que por su excepción confirman la regla y deberían haber optado por otras ramas de la medicina.
   Es el caso de la Dra. Lorena Bueno, que bien pudo elegir la traumatología especializada en miembros inferiores pero se empecinó en trabajar con la mente (de los otros, claro está).
   Miguel, un paciente, llega a su primera entrevista (o sesión), le explica la situación y recibe la siguiente respuesta:
-Ud. padece un notable problema de identidad asociado a una  baja autoestima severa (subrayada por la  idea delirante de que “nadie lo quiere ni le presta atención”) que corregiremos con esto (extiende la receta) y a través de las charlas que tendremos semanalmente. Quédese tranquilo, haga lo que digo, tome la medicación tal como dice la prescripción y en unos meses Ud. será un hombre nuevo, Horacio. Créame.
   El hombre asiente con la cabeza, tímidamente. Agarra los papeles que debe autorizar en la Obra Social, saluda extendiendo su mano y se retira no sin antes hacer una aclaración.
-Me llamo Miguel, Doctora.
   Y ahí sí se va caminando despacio, más tranquilo, hasta la parada del colectivo.


22 jul. 2012

La fiesta de Eleuthería



"A quienes me preguntan la razón de mis viajes les contesto 
que sé bien de qué huyo pero ignoro lo que busco"  
Michel de  Montaigne

   
   Puesto que en Rosario el día del amigo se festeja con (casi) la misma religiosidad que Navidad una ONG interesada en menesteres sociológicos le encargó a Varzotti que investigue el fenómeno.
   A continuación, el abstract que hizo llegar por mail hace unas semanas:

“En principio debemos preguntarnos por qué el 20 de julio y no el 24 de octubre *, por ejemplo, (pues, si nos atenemos a lo cuantitativo, 51 países son más que dos).
No obstante, en virtud de un minucioso trabajo de campo, me consta que tal festividad no reviste la importancia que todos le asignan ya que el 85 % de los entrevistados acepta que se reúne incluso con no amigos  en tanto  lo trascendental es poder salir “y pasarla bien, en grupo”.
Con ello, se observa que para los festejantes el motivo o causa eficiente es secundario ya que lo central es la Realización (en términos absolutos de Realidad y concreción) de una jarana que prescinda de lazos de consanguinidad o de parentesco político”

   De este modo, podemos acercarnos a una primera conclusión y/o afirmación (luego habrá más, seguramente):
Los rosarinos (gentilicio de los nacidos en la segunda ciudad portuaria de Argentina) sólo buscan rajarse y disfrutar de una joda propiamente dicha. El móvil y la razón de esas conductas y necesidades, aún se desconocen. Quizás, para analizar la naturaleza de tales actos, se debería profundizar la investigación haciendo los recortes pertinentes.
                                                                                                                                                     Continuará
* Día de la creación de la unión de naciones.
Nota: se aceptan sugerencias (ya de presunciones, ya de estudios precedentes). Gracias.

19 jul. 2012

Encomio de la nocturnidad



“El mundo es más profundo que lo que el día lo piensa”
F. Nietzsche
   
      Los vampiros adoptaron la costumbre noctámbula de los artistas melancólicos y/o deprimidos. Éstos, aún en sus arengas al vitalismo y al cultivo del amor, esconden entre sus líneas (ya escritas, ya pictóricas, por ejemplo) un enigma decadentista que espera un ojo amigo que lo descifre.
     Muchas veces esto no ocurre, y la metáfora de la oruga que fue mariposa es tomada con alegría y optimismo así como la fábula de la cigarra y la hormiga ha sido interpretada cual si fuera un exhorto al trabajo (y no como una denuncia de la  explotación o de la confirmación sensualista de la naturaleza del hombre)

       El Dr. Firpo visitó a Varzotti en su casa:
       -No, amigo ¡no me corra las cortinas! ¡Ud. sabe que odio la luz natural!
      -Primero, dejá de tratarme como si estuviésemos en la cátedra y segundo, el sol desconoce que los deprimidos no lo soportan. ¡¿Qué culpa tiene el astro rey de que el universo le haya asignado la tarea de iluminar?!
     -Todo aquel que ilumina debería saber cuán irritante es el haz que se manda de colado…
    -Vaaaaaaaaaamos… ¿Acaso nosotros pedimos permiso a nuestros estudiantes y discípulos?
    -Bueh, en el caso de que ambos seamos fuente de “refracción”, cosa que dudo, y por eso me jacto, el consentimiento está otorgado desde que se anotan en los cursos…
    -Pero ellos van a buscar conocimiento y nosotros les damos más: luz, sabiduría…
   -Firpo -dice Varzotti restándole sustancia a lo expresado por su amigo y colega- cerrá la cortina, apagame el velador y esperame en el bar después de la cena.
    -¿Viene Margarita?
    -No, sólo espero la noche.



12 jul. 2012

PUGILATO DE CAFÉ


"Yo estoy entero aquí, pero partiendo
frases que me dividen y no entiendo."

Rodolfo Fogwill

  



Una vez más, el auditorio aplaudió rabiosamente y el Dr. Firpo se quedó unos minutos firmando ejemplares.
Luego, todos salieron con la satisfacción de haber sido partes de un evento contundente y especial porque así era el perfil de quienes lo seguían: el convencimiento, la fe y el deseo de certezas que sólo Firpo les daba.
Pero entre colegas huelgan las palabras y Varzotti, que lo aguardaba en la puerta, se expidió con una mirada: “Estuviste vago, ambiguo, bifronte, huidizo, amplio, extendido, pijotero… pero la gente salió entusiasmada”
El Dr. sabía que eso era un halago, suspiró aliviado y lo invitó con un café en “Rosetto”

-¿Me pasé con lo de la modularidad del erotismo?
-Naa, estuvo bien, entretenido.
-¿Vos decís?
-Mirá, entre los presentes, yo vi intercambios de teléfonos y direcciones para posteriores encuentros… Van a actualizar la polémica y, seguramente, todo concluirá con interacciones carnales ….
-Oh, el empirismo… Cómo se les impone…

El mozo trae dos cortados y ambos se apuran para pedir un wisky.

-Che, ¿la estás viendo a Margarita?
-Sé concreto, Firpo. ¿Vos querés saber si estoy haciendo “uso”?
-¡Tú lo has dicho! -y sonríe con picardía.
-No. Hace un año que nada, viejo… ¿Y vos?
-Ídem…
Varzotti suspira.
-Oh, el racionalismo…

1 jul. 2012

AVEFENIXTA




Vivo sobre la avenida y los sonidos siempre están al palo.
Sin embargo, hoy por la tarde me pareció que se hizo un silencio extraordinario y eterno que fue interrumpido por el extraño ladrido de un perro.
Durante todo ese tiempo (que quizás sólo duró un segundo) sentí que una parte de la ciudad se había detenido como si nada debiera ocurrir, al menos por un rato.
Se me antojó  acordarme del pelado Martínez rascándose la frente, parando la pelota, pensando…
Luego, un espantoso ruido de bocinas festivas me llamó al hoy y al instante para decirme que el viejo, en este caso, como en el '86, hubiera dicho:
-Y... hay que seguir jugando…

25 jun. 2012

MI AMIGA LA GRIEGA




Un color invariable rige al melancólico:
 su interior es un espacio de color de luto;
 nada pasa allí, nadie pasa.
A. Pizarnik

      La fachada lisa y desnuda del panteón anuncia que lo privado se guarda adentro. No hay ninguna placa que señale la pertenencia del recinto a la familia Pulantzas, como si con ello se pretendiese eludir visitas indeseadas o, mejor, ocultar la muerte de quien allí reposa.
     Conocí a Felicitas y, durante el tiempo que duró nuestra amistad, advertí que en la casa olímpica los residentes vivían como dioses, entonces supongo que al padre,  (el más insistente en distinguirse del resto de los mortales) la negación del tiempo se le imponía de modo insoslayable.
     La decoración, de lo que en verdad era una mansión, denotaba cierto anacronismo. La escasez de signos, la coexistencia de múltiples improntas, el perfume enrarecido del aire y mi propia amiga, de vocabulario y expresiones  neutras, construían una atmósfera extraña pero placentera.
     Luego, la asiduidad con la que  visitaba el lugar propició una suerte de acostumbramiento al “hábitat” que finalmente me conquistó (pudiendo afirmar, incluso, que atravesar aquel portal implicaba un pasaje maravilloso a otro universo).
     Hubo tardes en las que lamenté el hecho de tener que retirarme... La permanencia se me antojaba deliciosa y notaba algún placer de los anfitriones cuando me extendía hasta la tarde noche. Siempre aceptaba el convite. Siempre. Ellos, no sólo mi amiga, promovían en mí una sensación de privilegio, de estar allí donde uno es elegido y celebrado…
     ¿Qué hacíamos durante esas horas? Leíamos, tomábamos infusiones que Elvira ensayaba para lucirse con otros invitados, cantábamos…
     Una vez, en el parque, cerca de la verja, pudo ocurrir una variación del ritmo, sin embargo, para conservar el motivo por el que fui aceptado, apuré las notas de unos pasos cortos y todo quedó interrumpido como por un traspié que nadie podría notar. Fue como cuando en el baile, ella declinó una pierna, y sonriendo me dijo: ¿Seguimos?”.
     Llegó el verano y con él el fin del ciclo lectivo. Felicitas optó por música, yo ingresé a sociología y no tuve más noticias de la Pulantzas hasta que vi su nombre en la marquesina del teatro donde ofrecía un concierto para piano.
     El repertorio insólito, compuesto de obras poco o nada difundidas, parecía rescatado de un arcón de olvidos. Sin dudas ella misma lo había seleccionado, como siempre, transitando los atajos y huyendo de los conglomerados.
     Estuve tentado de ir sólo para verla, pero me la crucé en la víspera de la presentación cuando se dirigía al auditorio para unas pruebas de acústica.
     En la mañana del diez de agosto, por curiosidad, con premura, abrí la sección Espectáculos del periódico para  leer la crítica.
     El recuadro en el que debía aparecer el sucinto comentario del columnista decía que la función había sido suspendida en virtud de la repentina muerte de la joven pianista.
     Las alusiones eran pocas y se refería el suceso muy elípticamente, por lo que salteé las páginas, y ya en los policiales se ofrecían los detalles.
     El caso no ha sido resuelto aún. Las carátulas cambian con tal velocidad que resulta ineluctable imaginar un juez desorientado e inerme.
     Así, mi urgencia por obtener datos, sumada a la necesidad de llevar las condolencias a la familia, hicieron que atravesara nuevamente el portal.
     La recepción austera y el marcado mutismo no me resultaron ajenos y consideré pertinente marcharme con prontitud.
     Al saludar, la madre colocó en mis manos una llave, la del panteón, y se despidió agregando que sólo existían tres copias.
     Esa consideración exagerada hacia mi persona me hizo presumir que el círculo íntimo era pequeño o quizás nulo.
     Pocos días más tarde, los Pulantzas se instalaron en París escapando del horror que les provocaba la ausencia de la amada hija: la virtuosa, la bella, la desamorada Felicitas.
     ¿Por qué cosas brindamos aquella noche previa al concierto? Tengo en la mente su imagen exultante, la sonrisa plena, la distancia imperativa y absoluta que consolidaba en cada mención de la palabra “amigo”... pero nada más. Es increíble cómo el preferible de mis días se exilió yendo a parar a un sitio inexpugnable.
     De vez en cuando voy al cementerio, me planto ante la fachada lisa y desnuda, pongo la llave que jamás hago girar, y no sé por qué gratitudes o compromisos, dejo una flor en el umbral. Lo íntimo está adentro.



21 jun. 2012

DE PREVISORES Y VIVIENTES





      Al muchacho este, su abuela le había contado que a los muertos les proyectaban una película de su propia vida “para que reflexionen y aprendan” y él tomó la metáfora como realidad.
      Por eso, imaginando el purgatorio como una gran sala de cine, se propuso hacer de sus días algo bueno, compacto y taquillero.
      Así, todo el mundo, o mejor su entorno, presume que el casamiento con la hindú, la colección de mariposas, la carrera de aviador y la obstinada tarea de musicalizar “esos momentos” no son otra cosa que un esfuerzo de producción.
      Varzotti, enterado del caso (puesto que el hombre en cuestión era su primo), creyó conveniente desempolvar una antigua interpretación del eterno retorno:
      - A este chico le metieron en la cabeza que todo se reproduce infinitamente… y en la creencia de que vivirá siempre los mismos episodios, se quiere asegurar que parezcan “bonitos”...
      -¿Entonces vos decís que va a seguir con sus pelotudeces?
      -Yo qué sé…  -y  tras el mate final de la charla, se retiró de la casa de su tía pidiéndole que ya no se preocupe por Betito.

17 jun. 2012

Herencias





El padre, preocupado por dejarle una herencia simbólica a su hijo, lo lleva a andar a caballo, procura enseñarle los secretos del fútbol, de la vida, del truco y del chin-chon …
Pero el niño, más que sabio, ya  le ha copiado al viejo los gestos, el andar, el estornudo...
Más que sabio, entiende que el tiempo ha de  cincelar "detalles"  para que él lo lleve consigo, siempre, adonde vaya.

6 jun. 2012

LA LECTURA COMO CONDUCTORA DEL DESEO




“Una lectura que no esté llamando a otra escritura
tiene para mí algo de incomprensible”
Roger Laporte

UN HUMILDE HOMENAJE A RAY BRADBURY 
   
   En la escuela (tal vez en cuarto grado) habíamos leído un relato de Crónicas marcianas y de allí surgió la fuente de mi posterior escritura: un cuento sobre naves espaciales y viajes interplanetarios.
   Le mostré el texto a mi compañera y amiga de siempre quien sugirió algunos cambios en los nombres de los personajes.
-Busquemos nombres reales- me dijo.
-Sí… igual tienen que ser norteamericanos o rusos que son los que viajan…
-Sí, claro…
   Entonces, guía telefónica en mano, fuimos a la W y a la K (letras claves para una búsqueda como la nuestra). Luego, en minutos, tuvimos al protagonista: WHELAN.
   Lo siguiente fue revisar la tinta y formalizar la producción  con la máquina de escribir que funcionaba casi a medias pero al mismo tiempo generaba una suerte de raro ambiente solemne-irreverente.
   Años más tarde, aprendimos el concepto de verosimilitud (aún en la ciencia ficción); años más tarde perdimos algo de la ingenuidad  de lectoras y de escribientes. Pero no todo. Pero no todo.

2 jun. 2012

PRIVATIZACIÓN DE LA SUBJETIVIDAD


“quien no se adapta es golpeado con una impotencia económica 
que se prolonga en la impotencia espiritual del solitario”
T.Adorno


Daniel va al gimnasio para estar en "forma". A él le importa un cuerno la estética ya que le urge un "buen estado" que le permita meter 11 horas por día.
A su vez, Lucía, sólo bebe yogurt para evitar el tránsito lento y bancarse el larguísimo sedentarismo que le exige su trabajo de telefonista.
Recién casados y tan bonititos, ni se disfrutan...

   En la comedia de Aristófanes, Lisístrata se convierte en líder de un movimiento pacifista y femenino que instala una veda sexual para promover el cese de la guerra.
   En la actualidad la cosa está más ardua y hay que invertir la medida si queremos vivir en armonía.
El hombre y la mujer (ambos, sin distinción) luego de una extensa (e intensa) jornada laboral retornan a su hogar sin libido, pues se la han tenido que gastar en las horas extras o en frenarse a tiempo para no insultar al jefe lustrabotista. Por eso, una propuesta podría consistir en cierta serie de “provocaciones eróticas"  mutuas y "guerreras" que se impongan por sobre las exigencias  devoradoras de las energías más íntimas para restaurar el deseo y amar sin presiones.
   Un reconocido profesor, por ejemplo, se ha expedido alguna vez al respecto y ha sugerido (en una mesa de bar, lejos del ámbito académico) garchar más y tuitear menos.

Nota: Varzotti presenció la consigna del profesor  y la refutó  explicando que el “reconocido” confundía el síntoma con la causa del problema, por lo que sintetizó  la charla reiterando la necesidad de volver sobre El Capital. Luego pidió la cuenta.


Dedicatoria: a mujeres que no se resignan;
 a Laura, a La Vecina y a las chicas de la fábrica.


1 jun. 2012

CABALLERO PORCUS



                    CHICA: -Me puedo... pedir un taxi... (pausado, mirando de 
reojo a chico lindo y esperando que le insistan para quedarse)  

  Visto en publicidad televisiva que dice conocer a las mujeres.




¿Se quedará? Sí, seguro, porque no quiere irse ¿Ves? ¡Es así!... Lo mismo que La Colo, que no me da bola. Pero yo ya la descubrí. La vi justito el otro día, cuando estaba esperando las fotocopias y me dio vuelta la cara en el mismo momento en que vi que me miraba. "¡¡¡Dandyyyy!!!"
 Lo que pasa es que la Colo es muy linda, con ese culo que tiene anda fogoneando todas las miradas. 
Al principio tenía rebuena onda conmigo.
Hasta el cumpleaños del Manu.
Ahí, medio la encaré y ella puso la excusa de que estaba con una amiga y que al otro día iba a laburar y qué se yo qué más. Pero yo insistí, para que me dijera realmente lo que quería. Y medio que la abracé y le apoyé el bulto para que sepa cómo me tenía, pero la muy guacha se puso en difícil, me empujó y me dijo que era un boludo. 
Entonces entendí que el juego iba a ser más largo. Seguro que me va a hacer la cabeza hasta que no pueda más. 
Ahora me da vuelta la cara pero ya va a aflojar... Está muerta conmigo. 


27 may. 2012

FUTBOLISMO Y BERTOLT BRECHT



“Entendemos por grupal aquel campo de interconexiones, de entrecruzamientos de lo individual, lo institucional, lo social, etc., donde surgen acontecimientos y procesos compartidos (imaginarios, reales, etc.) entre sujetos que persiguen objetivos comunes…”, 
Souto, M.



Con un desempeño brechtiano, la participación del canaYa en el campeonato lleva hasta las últimas consecuencias el concepto de juego colectivo.
Lequi está lesionado y la hinchada se preocupa, pero el diagrama planteado por Rosario Central manda relevo con Pepino y la ausencia  ya no se impone.
Evidentemente, el equipo funciona como tal, y en el trabajo de mesa el reparto de funciones no reconoce jerarquías ni estrellatos sino que se propone construir los roles según las necesidades del “cuerpo” técnico, cuerpo que excede  la Dirección para reinventarse como organicidad y organización vinculada al concepto de dinámica de grupo.
Así, toda presentación es resultado de un diálogo previo, de un análisis del juego de cada adversario que se traducen en una serie de novedades  relacionadas a un conjunto de estrategias ad hoc, únicas, preparadas y pensadas para el caso concreto.
Por eso, una vez en escena, cada jugador se vuelve, en ese instante (lejos de los problemas de cartel y de la atadura a roles protagónicos de salvataje) feroz y maravillosamente imprescindible.
Entonces, el goleador no nace, mejor se hace, y los castillejos que se construyen en el aire no son sino el producto de un sueño compartido, de una tarea fina. El resto (el ascenso o la gloria) le pertenece, en parte, a los hados.

NOTA: Acéptese la parcialidad de quien suscribe ya que que la objetividad, y acaso la neutralidad, no figuran entre las pretensiones de este blog.

25 may. 2012

CABALLERO VERSUS



Apenas entró a la fábrica lo llevaron a conocer los diferentes sectores excepto uno, el perteneciente a la administración. Sin embargo, tras el vidrio, pudo divisar la cabellera suelta y ondulada de una de las empleadas y se detuvo unos instantes.
Después: la jornada de 9 horas y la salida multitudinaria. Marcó la tarjeta y esperó en el portón central para verla de cerca.
Meses más tarde, su tenacidad logró el teléfono de Maura (la ondulada), y se lo comentó a su compañero de planta.
-¡Bah!, yo le conozco el talle a todas esas…
-¿Si?
-¡Claro!
Luego del brevísimo intercambio, saludó al contiguo con mucho esfuerzo y se retiró lamentando esos jirones de poca hombría.
















16 may. 2012

DE YOCASTAS Y FLÂNEURS



El hombre insiste en la búsqueda. A veces parece quieto, pero está pensando cómo emprenderla nuevamente y con reformas.
Desde siempre se lo ve deambular cansado pero ansioso, expectante, atento… Mira de soslayo la fuente en la que ya arrojó mil monedas y pasa de largo para persignarse en la otra cuadra ante la imagen de una santa que promete, como todas.
Su agenda porta tantos nombres como letras en el índice: tres o cuatro mujeres por hojita (incluso hay una en la X, donde está Ximena). Son casi noventa los nombres, pero ninguno ha dado sus frutos ni aún pariendo.
Hoy lo vi salir del kiosco y estuve tentado de decirle:
-¡Eeh! ¡Luisito! ¡dejate de joder! ¡madre hay una sola!

15 may. 2012

CARLOS FUENTES

Sin prolegómenos, su discurso en la apertura del Congreso de la Lengua, Rosario, 2004.


Majestades,
Señor Presidente,
Señoras y señores:
Mírenlos. Están aquí. Siempre estuvieron aquí. Llegaron antes que nadie. Nadie les pidió pasaportes, visas, tarjetas verdes, señas de identidad. No había guardias fronterizas en los Estrechos de Behring cuando los primeros hombres, mujeres y niños cruzaron desde Siberia a Alaska hace quince, once y cuatro mil años.
No había nadie aquí. Todos llegamos de otra parte. Y nadie llegó con las manos vacías. Las primeras migraciones de Asia a América trajeron la caza, la pesca, el fuego, la fabricación del adobe, la formación de las familias, la semilla del maíz, la fundación de los pueblos, las canciones y los bailes al ritmo de la luna y del sol, para que la tierra no se detuviese nunca.

14 may. 2012

SUFRIR EL TIEMPO


"...y sobre el final de la Edad Media, apareció el reloj..."


Obviemos a Borges y a San Agustín. El tiempo que refiero se reduce a esos segundos finales que pisan o sobrepasan los 90 minutos.
Alternativamente deseamos que se estire o acabe, pero siempre, siempre con las vísceras revueltas.
Ese tiempo vivo que padecemos es el que se opone a otro tranquilo y muerto; es el que (como el Deseo) a pesar de sufrirlo nos hace decir: qué buen partido…

8 may. 2012

EL CONCEPTO DE AZAR



El humor exige unos procesos
 mentales muy complejos.
 Por eso, la producción de gente como 
Caloi mueve a risa, pero también
a la reflexión.




     La tía Elsa murió soltera de toda soltería. 
    “Nunca tuvo novio, pobrecita…”, repetían los sobrinos que la animaban a convidarle budines a Don Julián y a llamar más seguidito al doctor Rinaldi (aunque ya estuviese fuera de carrera).
     Suele ocurrir que algunas  familias viven el “fracaso” de uno sus miembros como si fuera de todos y no lo soportan -como tampoco soportan que el damnificado directo no haga nada para revertir la situación.
     Pero un día, ya jubilada, la tía se expidió:
     -No te preocupes, Marito. Yo no sufro. Antes sí, porque vos bien sabés, y te lo dijo mi hermano, que a mí hubo uno que me gustaba pero la verdad que no era para tanto, así que si se casó con la Lidia hizo bien. A mí no me dolió tanto como creen ustedes. Porque fijáte esto: yo nunca me creí fea, nunca. Yo sé que existe un hombre que nació para hacerme feliz y que a mí me parieron para hacerlo feliz a él… Pero es probable, muy probable, que por cuestiones geográficas o de tiempo aún no nos encontramos. Quizás nunca nos encontremos. Tal vez este tipo tomaba, en la esquina, todos los días, el mismo colectivo que tomaba yo pero, por un berretín del destino, él agarraba el de las siete y yo el de las siete y cuarto… Por eso no me amargo… estoy segura de eso. Te lo juro por diosito que lo siento acá, acá… en el pecho. Y decile esto a tu hermana también. Y decile que soy feliz porque el mundo no se olvidó de mí. Hay un hombre mío… que anda por ahí…
     -¡Sos loca,tía! .¡¿De dónde sacaste esa teoría?!
     -No sé, creo que todo empezó con un chiste de Caloi...o de Dolina...

   
Nota: La tía Elsa entendió, casi a carcajadas, el concepto de azar.


Humilde homenaje a Carlos Loiseau

6 may. 2012

RENUNCIAS (19 DE DICIEMBRE DE 1971)



Quisiera ilustrar cierta pasión, pero si alguien ya  lo  ha hecho (y tan extraordinariamente bien) cualquier cosa que se intente al respecto no deja de remitir a ese original.


Podría enumerar cien cábalas que se practican en mi entorno. Mery, por ejemplo, si llega a casa mientras juega Central, no puede irse hasta que el partido haya finalizado en virtud de que alguna vez, retirándose en mitad del segundo tiempo, los contrarios dieron vuelta el resultado y nos ganaron.
Del mismo modo, Fabrizzio no puede acompañar al canaYa cuando juega de visitante.
Son renuncias en función del colectivo. Son renuncias que no duelen. Son renuncias que dignifican en tanto su aporte "asegura" la victoria.


Luego de esta introducción, el original: un texto imposible de superar:

19 de diciembre de 1971- Roberto Fontanarrosa- 


Sí yo sé que ahora hay quienes dicen que fuimos unos hijos de puta por lo que hicimos con el viejo Casale, yo sé. Nunca falta gente así. Pero ahora es fácil decirlo, ahora es fácil. Pero había que estar esos días en Rosario para entender el fato, mi viejo, que hablar al pedo ahora habla cualquiera.

Yo no sé si vos te acordás lo que era Rosario en esos días anteriores al partido. ¡Y qué te digo “esos días”! ¡Desde semanas antes ya se venía hablando, del partido y la ciudad era una caldera, porque eso era lo que era la ciudad! Claro, los que ahora hablan son esos turros que después vos los veías por la calle gritando y saltando como unos desgraciados, festejando en pedo a los gritos y después ahora te salen con que son... ¿qué son?... moralistas... ¿De qué se la tiran, hijos de mil putas? Ahora son todos piolas, es muy fácil hablar. Pero si vos vieras lo que era la ciudad en esos días, hermano, prendías un fósforo y volaba todo a la mierda. No se hablaba de otra cosa en los boliches, en la calle, en cualquier parte. Saltaban chispas, te aseguro. Y la cosa arrancó con el fato de las cábalas. O mejor dicho, de los maleficios.

5 may. 2012

RONALDINHO

( En la defensa de la alegría)


    En el horizonte de mezquindades , especulaciones y faltas,hay una brecha por la que se cuela cierta maravilla. Por ello, así, naturalmente, sin pretensiones, él le resta seriedad al asunto y restituye las cosas a su estado cuasi original.
    Quizás no lo sabe, pero con esa emoción primaria que se Realiza en la cancha, como un niño, se divierte y juega.
    Le da igual el monto de la apuesta. 
    Los pronósticos le resultan indiferentes.. Se le antoja muy ajeno lo necesario, lo usual , lo esperado o conveniente.
   Por eso gana. Por lo mismo, pierde.
   Y, con todo, sigue intacto hacia adelante, apenas danzando, sin mucho afeite, corriendo dulce y fiero, buscando el arco, o a algún par que se plante en juego.
En una playa, una mujer cuenta que lo amó. En San Pablo, está la que lo rechazó.
   Tejeiro (que no se ha perdido jamás una novela) recoge todas las historias susurradas, las pone junto a otras que imagina: de la mixtura, nace y vuela, cual mariposa, aquella escena alguna vez soñada en la que el puntero muestra cómo nunca se le acaba su reserva de alegría.
   Mientras tanto, sin importar la casaca (o que alguien mire),Ronaldinhno avanza; y lúdico, como siempre,salta, ríe…





2 may. 2012

Y el viento se quedó quieto...


A veces, LO QUE SE PUEDE es apelar solamente a las ficciones de otros.
Por esas cosas de la edad,  Gustavo Roldán se fue a principios de abril. Justo él, que aspiraba a "escribir textos donde la cantidad de años que tenga el lector no sea más que un accidente como el verano o la lluvia o el frío."  Literatura,  sin calificativos etarios.
Y vaya si lo logró. Aquí una muestra, para que sigan rondándonos sus palabras.
  

30 abr. 2012

DE GARCAS Y SILENTES



"Pero un tablón de andamio,

cayendo con su obrero
o, tal vez, una azalea,
pisoteada por la torpeza (o la furia)
de un buen hombre,
abre la sospecha de que la
conjetura de un límite se ha derrumbado..."
Aldo Oliva


Varzotti estaba en el Café de siempre cuando Vidal lo sorprendió. No pudo escaparse y tuvo que oirlo, estoicamente, durante una hora. Por eso Varzotti reniega de las deudas y los favores y, buscando independencia, queda pagando.

El mozo trae un cognac que el recién llegado se bebe de un trago para animarse a la frase de inicio:
-Una mierda, mi vida es una mierda... Fijate que me aprobaron el proyecto pero con enmiendas y objeciones… ¿Qué tal?
-Bueh, al menos lo verás andando…
-Sí, a medias, que es lo mismo que nada! Encima el vuelo hace escalas: 15 hs de viaje… ¿podés creer?! ¿podés?...

Varzotti hace el esfuerzo de cantar (mentalmente) un rockito que tape la voz de su interlocutor, pero hay ideas y frases que son como cucarachas y sobreviven a todo. Por eso, ante lo imposible, llama al mozo y le paga (incluso el cognac) para retirarse con cualquier excusa.
Mientras salen, Vidal lo detiene unos segundos en la puerta:
-¿Sabés quién la pasa bien? (dirige una mirada pícara señalando al mozo)
-¿Miguelito?
-Miguelito. Así como lo decís. Este no piensa en nada, labura, llega a la casa, morfa caserito, va a la cancha cuando quiere...
Varzotti sale expelido como una ventosidad y se raja.

Un año más tarde, Miguelito, harto, implota y muere sin estruendo.
Sin más opciones, negándose a cualquier fe que lo empecine, Varzotti cambia de bar porque le duele la ausencia.

Nota: La siguiente tarde que Varzotti se encontró con Vidal, lo miró, lo mandó al carajo y siguió de largo.