14 may. 2012

SUFRIR EL TIEMPO


"...y sobre el final de la Edad Media, apareció el reloj..."


Obviemos a Borges y a San Agustín. El tiempo que refiero se reduce a esos segundos finales que pisan o sobrepasan los 90 minutos.
Alternativamente deseamos que se estire o acabe, pero siempre, siempre con las vísceras revueltas.
Ese tiempo vivo que padecemos es el que se opone a otro tranquilo y muerto; es el que (como el Deseo) a pesar de sufrirlo nos hace decir: qué buen partido…

1 comentario:

rinconete dijo...

Muy bueno.
Y te lo dice un analfabeto del fútbol.

Saludos,
r.