27 dic. 2015

Terceros en discordia

Cuando los padres de Emilio SP llegaron al país (munidos de un fuerte capital en efectivo), instalaron la empresa (modesta en un principio) y fundaron familia.
Los SP tenía muy claro el objetivo de consolidarse a través de la diversificación y tal claridad supo ubicarlos entre los influyentes.
Eso sí, se quedaron cortos con la prole y Emilio, cuando asumió la dirección de los negocios, se sintió desbordado y apeló a la delegación repartiendo actividades entre una docena de notables de apellidos desconocidos pero formados en el exterior.
A la sazón, Don Emilio ya estaba casado con Dorys (que aportó glamour ,fertilidad y  contactos) y se había asegurado descendencia ( Dolores, Reynaldo,Hilario y Francisca) en menos de 9 años.
El problema fue cuando los pibes crecieron y regresaron ( de a uno y desde Boston) pidiendo auditorías, revisiones, respuestas y demás cuestiones para interpelar a los gerentes de confianza que Don Emilio había seleccionado asesorado por amigos viajados.
Y, como siempre, los menores son más  arrojados, entonces Francisquita se enojó porque la docena se llevaba el quíntuple de guita que estaban percibiendo ellos (los hijos) y el triple de lo que le quedaba a su padre.
Ahí se quebró el vínculo de socorros o favores mutuos y los pibes rajaron a todos oponiendo la inestabilidad emocional y psíquica del padre, quien ya incapaz declarado, se instaló en una playa de Málaga junto a su esposa.
Luego vino la culpa y la cultura. Mas, derribado el tótem, el tabú se  multiplicó hasta drenarse con mejoras salariales. Había que construir nuevos lazos y ganarse la confianza de los trabajadores pero, fundamentalmente, era ineluctable empezar a borronear el poder de los intermediarios y dejar todo en manos del muy vernáculo jefe de recursos humanos.
Con lo ahorrado en gerentes,apelaron a antiguas estrategias matrimoniales, tuvieron crías con alto pedigree y empezaron, los cuatro, a reservarles  ingresos plenos en escuelas de  Japón, Francia, Alemania e Inglaterra.
En la actualidad, reconciliados con la estructura productiva, SP Hnos. ruega a Dios que el eterno retorno sea un verso y que  los infantes de la familia no sean tan vagos ni tan  boludos como el viejo patriarca.



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