18 feb. 2014

POR LA TANGENTE

-Y entonces?
-Salimos. Fuimos a cenar y charlamos mucho. Me hablaba de su ex. Me dijo que ya no la ama pero que la sigue admirando porque hay pocas como ella…
-Pocas?
-Sí, por cómo me la describió no debe haber muchas…Una mina increíble, divina…en todo sentido…
-Después hablamos de nosotros y me preguntó si yo estaba  conforme con mi cuerpo. Le dije que sí y me respondió con un elogio.
-Qué tipo de elogio?
-“Alucinante!, es buena señal que puedas aceptarte así como sos…Eso indica que sos inteligente, muy inteligente, que no detenés en la superficie, que vas al fondo…”
-Ah…
-Después me llevó hasta Oroño para que pueda tomar el colectivo  y nos despedimos con un beso.
-Bien! ¿y ahí arreglaron para otro día?
-No, ahí no. Yo lo llamé la semana siguiente y lo invité a cenar en mi casa. Hice canelones y le encantaron. Yo me reía porque él decía que así estaba sumando puntos…
-Puntos?
-Sí, qué sé yo…Al rato ya estábamos abrazados. Luego del café, obvio…y nos quedamos así como una hora, quietos, abrazados…sin hablar…
-Qué lindo…¿y vos pensabas en algo?
-Sí, pensaba que era muy romántico eso del silencio, juntos, pero también esperaba que buscase mi boca.
-Y la buscó?
-Sí. Y me dio un beso y lo acaricié y terminamos en la cama. Y lo que me encantó fue que no se puso duro al toque, como un atolondrado. Fue despacio. Eso sí, cuando salió del baño, ¡él estaba a full (y yo también)!
-Y garcharon…
-Síííííí…
-Y?
-Re lindo porque no me decía cosas sucias como Andrés. Lo hacía callado…
-Y eso te gustó…
-Sí.
-Y después?
-Nada. Se quedó dormido y aproveché para despertarlo con el desayuno y ahí hablamos mucho de la relación y de cómo mejorarla para que funcione. Entonces me dijo que yo tenía que ser más rítmica y menos gritona…jajaja. Se fue y quedamos para el jueves.
-Y qué onda el jueves?
-Seguimos con el asunto de autocorregirnos para avanzar mejor en el vínculo. Él me dijo que yo hago mucho ruido al comer. Tiene razón. Y me señaló la importancia de una buena lencería, de jugar con los colores y con otras texturas, de salir de la rutina del algodón blanco, tan soso…y además me habló de lo trascendente que es para un hombre que la mujer se comporte con cierta sensualidad porque si no los tipos no se motivan…
-Y vos? le hiciste sugerencias?
-Sí, le dije que para mí era muy importante que me bese mientras hacemos el amor…
-No te besa cuando lo hacen?
-No, es como si se concentrara…Pero bueno, después de eso la cuestión se consolidó un poco más porque en el encuentro posterior me felicitó…
-Pero estás mal…estás llorando…
-Por eso…porque no me llama, no me atiende…no entiendo nada…Yo cumplí con todo. Incluso cociné polenta para evitar los ruidos…¿Sabés que siento? Siento que no le gusto tanto…Decime, ¿soy un asco?, ¿soy fea?, ¿soy mala?...No le gusto….decime ¿no le gusto?
-No creo…Viste cómo son los tipos, se asustan cuando encuentran una mina bien puesta…
-Vos decís que insista? 
-No creo…
-Me da bronca porque es un flaco bárbaro....
-Te parece?
-¿Vos decís que le gusto demasiado y por eso está con miedo a comprometerse?
-Puede ser…o no…vaya una a saber…
-¿Lo llamo?
-No, dejá. Ya se va a arrepentir y va a ver lo que se perdió…
-Y ahí decís que vuelve?
-Quizás no. Pero se va a sentir mal toda la vida…
-O sea que seré inolvidable para él…
-Tal cual…


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